MANUEL VEGA GARCIA "EL CARBONERILLO"

MANUEL VEGA GARCIA

 El Carbonerillo, mucho más allá del fandango

La actualidad del vídeo descubierto por Álvaro Beltrán nos sirve para hacer un recorrido por las grabaciones de Manuel Vega García 'El Carbonerillo' de los primeros años 30 del siglo pasado.

Como secuela de la anterior entrega, os propongo una visión algo más extensa del cantaor Manuel Vega García ‘El Carbonerillo’. Hay determinados intérpretes que han sido encasillados y etiquetados en un determinado estilo del cante, algunos con mejor suerte que otros. A veces, una visión en conjunto de su obra nos demuestra que muchas aportaciones quedaron en la penumbra de su especialidad. Caso de nuestro artista. cuyo vídeo de 1929, descubierto por Álvaro Beltrán en una cinta de la Universidad de Carolina del Sur, lo ha devuelto a la actualidad.

A este cantaor, que murió a temprana edad de 31 años, apenas si le dio tiempo a demostrar su valía. Y con ella una mayor amplitud de su repertorio. Imagino, en este extremo, que las casas de discos de la época le obligarían a registrar sus fandangos muy por encima de otros esquemas cantaores.

Aunque en menor escala, Carbonerillo dejó una producción divisando otros horizontes estilísticos que no sólo fueron los fandangos naturales. Su personalidad y la intensidad de su cauce expresivo le llevaron a sacar un buen partido a cantes como la siguiriya y la soleá, amén de algunas colombianas por bulerías y tarantas.

En esta entrega os propongo un recorrido por sus grabaciones de los primeros años 30 del siglo pasado por estas formas consideradas como las dos grandes columnas de la expresión cantaora. Para ello desgloso sus versiones de lo heredado por la tradición, a sabiendas que es algo complicado. De todos los registros, y al menos en mi opinión personal, destaca un cierre del Mellizo, caído algo en desuso, del que hace una exquisita interpretación. Hablo de la letra Antes que Dios nos aparte que el cantaor sevillano grabara en 1930 con la guitarra de su paisano Manuel Serrapí ‘Niño Ricardo’ para la casa Regal. Como siempre, agradezco la guía sonora de nuestros Luis y Ramón Soler a quienes siempre tengo presentes en estos menesteres.