LA INTELIGENCIA CORPORAL DE UN BAILARIN

LA INTELIGENCIA CORPORAL DE UN BAILARIN

 Junto a la inteligencia lingüística, la lógico-matemática, la emocional, la espacial, la intrapersonal, la interpersonal o la espiritual existe una inteligencia corporal o cinestésica, que puede definirse como la habilidad para controlar los propios movimientos corporales y manipular objetos con cierta maña.Este tipo de inteligencia, según Howard Gardner, es la que está detrás de la capacidad del bailarín para “ver-y-hacer”, transformando una imagen visual dinámica o ciertas órdenes sonoras en una acción física. De acuerdo con Gardner, los que tienen la habilidad de utilizar eficazmente su cuerpo entero o parte de su cuerpo para resolver problemas tienen una buena inteligencia corporal-cinestésica.

 

La inteligencia corporal incluye las habilidades físicas específicas tales como la coordinación, el balance, la destreza, la fuerza, la flexibilidad, la velocidad y la habilidad de unir el cuerpo y la mente para la ejecución física perfecta (Equipo Investigación Universidad de Murcia), y se relaciona con las inteligencias lingüística, espacial, emocional y pictórica, percepción, concentración y creatividad.

Comenzando con el control de los movimientos automáticos y voluntarios, esta inteligencia se desarrolla para utilizar el cuerpo de forma hábil y altamente diferenciada. Se manifiesta en atletas, bailarines, cirujanos y artesanos, entre otros. Se la aprecia en los alumnos que se destacan en actividades deportivas, danza y expresión corporal.

Es por eso que la inteligencia corporal es básica para el chico o la chica que desea dedicarse a la danza y existe una parte genética que se obtiene de nacimiento y que facilita la tarea. Pero como todas las cualidades que requiere un bailarín para su desarrollo, la inteligencia cinestésica puede trabajarse y mejorar con empeño y rigurosidad.

Esperamos que este artículo te haya ayudado a detectar que tienes inteligencia corporal…

Y si no… ¡Déjate bailar!

Vía Danzaralia